
¿Quién soy para que tú me desprecies así, o que gran amenaza se esconde tras mi ruego? ¿Qué mal haré si pongo un beso en vuestros labios? Hermoso, habla primores, oh ten la lengua muda: Dame tan sólo un beso, que yo devolveré con otro más intenso, y si quieres dos más.





































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